20 años. Ha pasado tanta agua y falta tanto por pasar. Un quinto de siglo. Y aquí seguimos.

El día de hoy no solo celebramos lo que Iriarte & Asociados, ahora IALaw, significa para el ecosistema digital peruano y latinoamericano, sino que reconocemos la labor de cada una de las personas que nos acompañaron y nos acompañan en esta ruta. Clientes, Socios (nacionales e internacionales), pero por sobre ellos quienes han trabajado y trabajan en IALaw, la energía para seguir adelante siempre, a ellos y a sus familias, gracias por todo.

Los hitos de un estudio jurídico se pueden medir en diversas maneras: cuanta gente tienes en tu equipo, cuanto facturas, cuantos clientes tienes, que grandes transacciones has cerrado; yo quisiera cambiar ese enfoque y pensar en cuanto hemos impactado en la sociedad y en nuestros clientes y sus actividades, en especial en el ecosistema digital.

Iriarte & Asociados, no es solo una firma especializada en temas digitales, ha generado un espacio de diálogo entre la sociedad civil, la academia, el sector privado y el gobierno, siendo un equipo que esta siempre cuestionando el sistema, poniendo el hombro cuando hay que crear, aportando en el debate público y manteniendo nuestros principios como norte; nos hemos enfrentado al poder; hemos perdido clientes por mantener nuestros principios; hemos avanzado en exponer nuestras posiciones aún a costa de una posición en el mercado, hemos creado comunidades para compartir; nos hemos abocado a la docencia universitaria en pre y post grado como instrumento de compartir; hemos tomado el reto de abrir el camino para que todos podamos tener un ecosistema digital que nos permita cumplir lo que la Política 35 del Acuerdo Nacional plantea “Nos comprometemos a impulsar una sociedad de la información hacia una sociedad del conocimiento orientada al desarrollo humano integral y sostenible, en base al ejercicio pleno de las libertades y derechos de las personas, y capaz de identificar, producir, transformar, utilizar y difundir información en todas las dimensiones humanas (…)”

En estos 20 años hemos podido participar en la redacción normativa y estar al frente en la crítica académica y activista contra normas que consideramos afectan el despliegue de derechos humanos en los entornos digitales; hemos construido instrumentos de libre acceso y hacemos monitoreo continuo para facilitar el despliegue normativo en materia de protección de datos personales, ciberseguridad e inteligencia artificial, entre las principales materias de nuestro quehacer.

Hemos hecho litigio estratégico a nivel judicial y a nivel de procedimientos administrativos, muchos los hemos ganado, pero también las perdidas nos han permitido forzar el sistema a mejorar. Ayudamos a abrir las actas del consejo de ministros a todos, a establecer los parámetros sobre la transparencia de emails en el sector público, crear bases para el acceso a información científica en posesión del estado, forzamos el sistema (y lo seguimos haciendo) para las responsabilidades y limites de funcionarios en materia de la información en redes sociales, nos opusimos al voto electrónico y logramos que no se despliegue hasta no tener las certezas de protección de la democracia en su accionar, estuvimos detrás de la primera generación que se formo como oficiales de protección de datos personales, publicamos material de libre acceso en los temas digitales; ahora que pienso en todo lo que si hizo en los pasados 20 años, el reto para los siguiente 20 es aún mayor.

Pero nada de lo anterior hubiera sido posible sin que nuestros clientes no confiaran en nosotros; en nuestros criterios y forma de ver fuera de la caja los problemas y hemos estado con ellos y con ellos hemos crecido; sin ellos el camino que hemos avanzado no hubiera sido posible. Pero tampoco es posible sin cada uno de los que como abogados y abogadas, consultores y miembros de nuestro consejo asesor científico, así como practicantes y equipo administrativo, que permiten, desde un norte claro, en construir un Perú Digital, seguir adelante.

Y ahora tenemos nuestra alianza con la Facultad de Derecho de la Universidad Científica del Sur que nos vuelve al mundo académico para seguir formando a las nuevas generaciones.

Anécdotas hay muchas, desde que nos intentaron comprar pero corrieron ante los tatuajes de star wars y un liderazgo femenino; hasta las decisiones de irnos a modo virtual completo y dejar nuestras oficinas en pandemia, y luego retomar las nuevas oficinas; y claro esta el Harlem shake que hicimos o celebrar los nacimientos, el acompañar en los que se nos adelantaron, en los debates jurídicos con power points prestados, en la amistad y respeto con colegas y clientes.

Fatima Toche Vega es nuestra lidereza, socia y amiga y hermana de batallas; sin ella este camino hubiera sido complejo y sin la menor duda con menos alegrías y retos logrados. A ella se debe nuestro futuro, a su visión y su energía.

Y no quiero alargarnos mas en estas palabras; mis padres sin duda estarían orgullosos de donde estamos, eso quiero creer y trato de hacerlo real cada día, pero ellos también me pondrían el reto de servir a los que menos tienen, de ayudar a construir un mejor país, a cuidar de nuestro patrimonio, a ir mas alla del deber y a retar siempre al sistema por mantener nuestros principios. Y aquí es hacia donde vamos.

IALaw empezó en la lavandería de la casa de mis padres, ha crecido un poco desde ese momento, pero nunca perdió lo que nos guía: ser voz de los que no tienen voz y reconocer que, si no vivimos para servir, no servimos para vivir.

20 años y es solo el inicio. Vamos por todo.